MUJER
Recoge despacio, las manos manchadas, el alma rota, los espacios opresores, llagas en la piel por cadenas de rencores, malditos remordimientos y reencuentros traidores. Mujer, lo eres, decidida, conocimiento cifrado, siglos estigmatizados en la pared marcados, manchas de mentiras en delantales raídos, agujeros ensangrentados de cuchillos que creíste ingenuos. En los hogares de extraños, rostros transfigurados, brillantes seductores, anzuelos áureos, no resistes sus destellos, confiada mujer, pobre mujer crédula. Cuerpo de mujer expropiado, humillado y ultrajado, no tenéis ni una pizca de osadía, cobardes que osáis arrojar al suelo endurecido por las sequías, a la que hizo, por vuestra culpa, de aquella tierra fértil, un vasto campo estéril. Verdugos que creéis y seguís preceptos universales ¿qué lecciones vais a dar a ellas, las eruditas?. Mujer, contesta al día cada mañana, no calles las respuestas, por Dios te juro que acabaremos con los llantos, quebrantos y lamentos; y como peste maldita arrasaremos lo que te vulnera violando tu conciencia. No saben, mujer que tu lugar fue errante, y en tu aprendizaje ímprobo recolectaste la sabiduría, legados de miles de ellas, conocimientos entregados, los mismos que aquellos temen. Mujer, escucha, no te hallas sola, somos y seremos siempre muchas.
