miércoles, 30 de abril de 2014

Obras de García Márquez

Cien años de soledad

Esta es la historia de los Buendía, la estirpe que estuvo condenada a vivir cien años de soledad. Los Buendía pudieron descansar en paz cuando nació la primera criatura procreada en el amor verdadero.
José Arcadio Buendía y su esposa, Úrsula, son los procreadores de José Arcadio Buendía, el hijo mayor, y Aureliano Buendía, que más tarde sería coronel y Amaranta, la menor; de estos tres nacerán cuatro generaciones que, de manera cíclica como la historia, se irán relacionando y procreando entre ellos mismos, salvo algunas excepciones. Ésta familia acompañada por otros esposos, mujeres y niños, cruzan la sierra y en un lugar desierto encallado en el caribe fundan el pueblo de Macondo; el pueblo es testigo de la felicidad, de la tristeza, de la fortuna y de la desdicha en donde dignamente, durante mas de cien años, vivieron los Buendía.
crónicas de una muerte anunciada

En un pequeño y aislado pueblo en la costa del Caribe, se casan Bayardo San Román, un hombre rico y recién llegado, y Ángela Vicario. Al celebrar su boda, los recién casados se van a su nueva casa, y allí Bayardo descubre que su esposa no es virgen. Cuando lo descubre, devuelve a Ángela Vicario molida a golpes a la casa de sus padres. Ángela culpa a Santiago Nasar, un vecino del pueblo.
Los hermanos Vicario , obligados por la defensa del honor familiar, anuncian a la mayoría del pueblo que matarían a Santiago Nasar. Nasar no se entera, sino minutos antes de morir. Los hermanos matan a Santiago, después de pensarlo en varias ocasiones, en la puerta de su casa, a la vista de la gente que no hizo o no pudo hacer nada para evitarlo. A los 27 años, el mejor amigo de Santiago reconstruye los hechos de los que él fue testigo.Años después, Ángela Vicario estaría escribiendo cada día a Bayardo, primero formalmente, después con cartas de joven enamorada y, al final, fingiendo enfermedades. Así, Bayardo vuelve 27 años después, claramente desmejorado y con todas las cartas sin abrir.

Memorias de mis putas tristes

El protagonista, un hombre viejo, encuentra el amor en el final de su vida, cuando la única aventura que le quedaba era la muerte. Esta es la historia de una relación de amor y obsesión entre un anciano periodista y una niña de clase obrera, quien vende su virginidad para ayudar a su familia.La acción de la historia comienza a partir del noventa cumpleaños del narrador en la ciudad de Barranquilla.Ese amor no estaba destinado a ser verdadero, pero el destino cambia, y esa esperanza nace de una oportunidad de un amor desenfrenado, pero termina por ser un amor verdadero
                                                  El coronel no tiene quien le escriba

La historia expone tres meses de la vida de un coronel anónima y su mujer que viven en un pueblo en la zona tropical de Colombia. El coronel es un veterano de una guerra civil y espera ya durante muchos años su pensión del Gobierno que han prometido al fin de esa guerra. Va cada semana a la oficina de correos, esperando que la carta que afirma su pensión será llegada. Están pobres y tienen hambre.
El periodo dura de octubre hasta diciembre 1956 (el año de la crisis de Suez). Hay conflictos armados en Colombia y hay una censura severa. A causa de esa censura, su hijo Agustín fue asesinado en el mes de enero cuándo había tentado pasar informaciones clandestinas. Su hijo les ha dejado una máquina de coser (que han vendida para tener más dinero) y un gallo. Eso gallo crea tensiones entre el coronel y su mujer: ella quiere venderlo pero el coronel quiere esperar las peleas de gallos en enero. Por el resto no hay eventos importantes.